Fin de la Historia
La Ultima Cancion
Fue un lindo viaje, pensar que escribir cosas aqui podria hacer alguna diferencia. pero realmente no vale la pena, ni para mi ni para nadie mas.Me rindo. no hay mas que dar. la vida es y ha sido bastante injusta este ultimo tiempo. he intentado aceptarla con gracia, como un hombre, pero hoy me derrumbo cual niño llora encerrado en su habitacion. Fui un estupido y al mismo tiempo, no me arrepiento de darlo todo. pero el daño que eso produce es sobrecogedor.
Cuando algo malo le ocurre a las personas, cambian, en sus ojos, en su mirada, en su forma de actuar con los demas. Hay heridas que rasguñan el corazon, y otras que simplemente lo atraviesan...lo rompen. No creo que nunca vuelva a amar con la intensidad y la inocencia que tenia. No creo que vuelva a ser el mismo Diego que alguna vez fui.
La muerte de mi padre fue la gota que rebalso el vaso, y hoy pierdo a otra persona importante en mi vida, por que ama a otra persona. Ultimamente todo ha sido un espiral de confusiones, de incertidumbres, aun asi creia, esta vez, saber donde estaba mi norte, donde apuntaba mi corazon.
Esta es la carga que debo llevar a cuestas ahora. No puedo hacer mucho, verdad? soy un cobarde, un miserable cobarde que se pone a llorar por que no tiene idea que hacer ahora, como armarse de nuevo y seguir adelante. Hablo de amor, de creer en los corazones de las personas, de los sentimientos puros...aún asi aqui estoy solo, y siento que todo lo que creia se me escapa de las manos, se me parte en pedazos y me desespero, me pierdo...Dios, si hasta yo mismo quiero olvidarme de mi.
Deseo Desaparecer
Deseo Desaparecer
Deseo Desaparecer
y es asi como esto termina, muere el blog junto con una parte de mi, con un pesar en mi corazon, y con una nota triste. gracias a los que leyeron y no dejaron que muchas de mis palabras fueran olvidadas.

Adios!

1 comentario:
ALEJANDRO SANZ - A LA PRIMERA PERSONA
A la primera persona que me ayude a comprender
pienso entregarle mi tiempo, pienso entregarle mi fe,
yo no pido que las cosas me salgan siempre bien,
pero es que ya estoy harto de perderte sin querer (querer).
A la primera persona que me ayude a salir
de este infierno en el que yo mismo decidí vivir
le regalo cualquier tarde pa' los dos,
lo que digo es que ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.
El oro pa' quien lo quiera pero si hablamos de ayer:
es tanto lo que he bebido y sigo teniendo sed,
al menos tú lo sabías, al menos no te decía
que las cosas no eran como parecían.
Pero es que a la primera persona que me ayude a sentir otra vez
pienso entregarle mi vida, pienso entregarle mi fe,
aunque si no eres la persona que soñaba para qué
(¿qué voy a hacer? nada).
¿Qué voy a hacer de los sueños?
¿qué voy a hacer con aquellos besos?
¿qué puedo hacer con todo aquello que soñamos?
dime dónde lo metemos.
¿Dónde guardo la mirada que me diste alguna vez?
¿dónde guardo las promesas, dónde guardo el ayer?
¿dónde guardo, niña, tu manera de tocarme?
¿dónde guardo mi fe?
Aunque lo diga la gente yo no lo quiero escuchar,
no hay más miedo que el que se siente cuando ya no sientes nada,
niña, tú lo ves tan fácil, ¡ay amor!
pero es que cuanto más sencillo tú lo ves, más difícil se me hace.
A la primera persona que me ayude a caminar
pienso entregarle mi tiempo, pienso entregarle hasta el mar,
yo no digo que sea fácil, pero, niña,
ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.
A la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
yo no pido que las cosas me salgan siempre bien
pero es que ya estoy harto de perderte.
Y a la primera persona que me lleve a la verdad
pienso entregarle mi tiempo, no quiero esperar más,
yo no te entiendo cuando me hablas ¡qué mala suerte!
y tú dices que la vida tiene cosas así de fuertes.
Yo te puedo contar cómo es una llama por dentro,
yo puedo decirte cuánto es que pesa su fuego,
y es que amar en soledad es como un pozo sin fondo
donde no existe ni Dios, donde no existen verdades.
Es todo tan relativo, como que estamos aquí,
no sabemos, pero, amor, dame sangre pa' vivir,
al menos tú lo sabías, al menos no te decía
que las cosas no eran como parecían.
Y es que a la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
niña, tú lo ves tan fácil, ¡ay amor!
pero es que cuanto más sencillo tú lo ves, más difícil se me hace.
A la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
yo no digo que sea fácil, pero, niña,
ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.
ni siquiera dónde estar.
Publicar un comentario